Google Chrome OS · Datos

Un nuevo jugador con intenciones aviesas. O no.
Wednesday, 08 de July de 2009

header_feature_795_1247043872Tal como nos cuenta Macbaby en los foros, el día 7 por la noche Google ha anunciado lo que se veía venir: un sistema operativo completo para ordenadores, inicialmente enfocado hacia netbooks.

El anuncio oficial se refleja aquí, en los blogs de Google.

Lo esencial:

  • Es, como Android, una versión de Linux (esencialmente el núcleo con muy pocos componentes adicionales y un gestor de escritorio simplificado).
  • Se ha diseñado como un vehículo para Chrome, el navegador de Google, que a su vez está pensado desde el principio para ser un entorno de ejecución de aplicaciones web avanzadas (algo que ya hemos comentado unas cuantas veces como el futuro inmediato).
  • Se orienta hacia los pequeños netbooks (que están pensados para el tipo de uso que se puede realizar esencialmente con el navegador) pero a priori no tiene porqué quedarse ahí.
  • Se espera que se presente y distribuya online dentro de pocos meses, y su código se publique hacia fines de año.
  • Se espera que los primeros netbooks con el Chrome OS precargado salgan a mediados de 2010.
  • Será código abierto y Google espera que los desarrolladores lo modifiquen.
  • El interfaz del OS es «mínimo» para «no estorbar».

De acuerdo con los responsables de Google que escriben en ese blog, los aspectos clave del sistema operativo serán «la velocidad, la sencillez y la seguridad» con el objetivo de que sea capaz de «arrancar y ponerte en la web en unos pocos segundos».

Se trata de la encarnación de la vieja idea de que «la red es la aplicación» y el sistema operativo es irrelevante, finalmente puesta en práctica. Aunque es cierto que no es el primer fabricante que piensa en emparejar un Linux recortado con un buen navegador y precargarlo con aplicaciones web, la potencia de Google debería asegurar que muchos netbooks se vendan con la posibilidad de instalarlo… y con ello difundan tanto el uso de esas herramientas como el conocimiento de que se puede vivir sin Windows.

De hecho y de acuerdo con Marc Andreessen, el fundador de Netscape, Chrome ya es «un sistema operativo moderno» en sí mismo.

A la medida del «crunchbook»

Para el que no conozca la idea, el crunchbook es como una «tableta» pensada para usar el navegador, con teclado táctil integrado. Es un ejemplo de un tipo de ordenador, a medias entre el smartphone y el portátil, que está emergiendo.

Pero también es una herramienta válida en entornos en los que no es necesario contar con herramientas excesivamente complejas. Pensemos que Chrome, como Safari, permite guardar datos y trozos de aplicación en bases de datos locales e incluso a veces trabajar con ellas offline… o dicho de otro modo, se puede hacer casi de todo con aplicaciones web modernas y un navegador.

Eso no significa que Google lo vaya a tener fácil. Como decíamos, hay varios intentos más de crear un sistema operativo para netbooks y orientado a la web; de hecho, hay muchos fabricantes montando el propio Android de Google. Hasta Intel está empujando su propia versión de Linux para procesadores Atom. Y ha habido decenas de intentos de crear interfaces claros y amistosos sobre Linux, sin mucho éxito.

Respecto a la competencia con Android, los responsables del nuevo sistema operativo parecen felices de coexistir y señalan que Android no está pensado para netbooks.

Levantando la liebre

Por lo que cuenta el New York Times, parece que el anuncio fue adelantado unos días sobre la fecha prevista porque el propio NYT levantó la liebre y fue a preguntarles sobre el proyecto, entonces secreto. Algo que también hizo ArsTechnica.

Ahora queda ver la reacción de los fabricantes, y de Microsoft. Buena parte de los primeros netbooks llevan Linux, y como decíamos sigue siendo una opción preferida por los usuarios. Sin embargo, Microsoft ha intentado no perder pie ofreciendo a los fabricantes Windows XP a precios reducidos (según sus estadísticas, con enorme éxito)… y Apple, lanzando el MacBook Air, una solución muchísimo más cara y potente que la media pero también más útil que un netbook.

Si alguien puede proporcionar a las empresas y usuarios un sistema operativo viable, bien integrado con suficientes herramientas sólidas, es evidente que habrá interés. Los netbooks se están vendiendo por carretadas (hoy en día te los regalan con compras de conexiones a internet, coches y probablemente cafeteras) lo que significa que cualquier cosa que disminuya su coste es importante. Librarse de la licencia de Windows es justo ese tipo de logro.

Y no pensemos que la cosa acaba aquí. Sobre el papel, la única limitación de Chrome OS es la falta de aplicaciones web. Y en muchos entornos, con Google Aps y (por ejemplo) la suite de Salesforce.com, no hace falta nada más…

¿En qué nos afecta?

Bueno, todo lo que ayude a las empresas a pensar en crear aplicaciones web que puedan usarse desde cualquier sistema operativo es algo que favorece a Apple, al romper las ventajas de su competidor mientras mantiene la mayoría de las propias.

Al mismo tiempo, es un paso más en la difusión de la idea de que se puede vivir sin Microsoft y sin Windows: los que hoy compran netbooks con XP no lo hacen porque vayan a usar aplicaciones pesadas (o mejor dicho, porque las necesiten) sino porque tienen miedo, simple y llano, a tener que trabajar de un modo diferente lejos del icono de las ventanas.

Por otra parte, puede que algunas cosas cambien. Ahora Google va a ser competidor de Apple no sólo en el terreno de los móviles (Eric Schmidt ya tenía que salir de la sala cuando se hablaba del iPhone). Es cierto que Apple no hace netbooks, pero si Chrome OS se parece demasiado a un competidor de Mac OS X, tendrá que dejar el consejo del todo. Y si no lo hace por las buenas, lo hará porque las autoridades obligarán a ambas empresas a separar las cosas. Y éso puede ser malo, porque a día de hoy las relaciones son más que cordiales y productivas (ya hemos dicho que hay quien se ríe del modo en que Google hace lo que Apple quiere) y todos los usuarios de Apple nos beneficiamos de ello.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *